
[...]
Se olvidó moldear las maneras de su vida,
inundó la cima de gritos en silencios,
pero de repente, despertó de sus heridas
en risas de días calurosos donde se creció.
Dio un giro a los recuerdos de aquella voz,
tendió al sol las fotografías de aquel amor,
regaló vacaciones a su cuerpo ausente
y rescató las relaciones con la gente.
Fragmento del poema Casiopea
[pobre diablo, se cree un dios entre los dioses, y tan sólo es otro potro en el establo dando coces]
