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Marcas arrugadas en las manos,
espesos son estos pasos,
pesados son los años,
y duros sus peldaños.
Cuanto pesa el silencio,
cuanto le queda al invierno,
los gatos ya no comen palabras,
y las ganas se las alquila el viento.
Molinos sin cerradura,
días de puños cerrados,
manos unidas, un sueño,
la libertad nuestra armadura,
un espíritu que pervive,
en un cuerpo enterrado.
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escribes genial, saludos.
ResponderEliminarQue se acaba todo, vamos.
ResponderEliminarMe gusta.
Un saludo!
Me gusta. Por musicalidad yo hubiese acabado:
ResponderEliminar"un espíritu que pervive
en un cuerpo enterrado."
Para gustos los colores.
un abrazo (:
una fantástica contribución Carlos!
ResponderEliminarme parece un muy buen cambio!
espero que nos veamos pronto kompay!
=)
abraccios!
El del anterior comentario era yo Carlos :)
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