
Respira y aguanta el eco de los latidos,
mantén el pulso de lágrimas y el miedo
quita la mirada de los recuerdos perdidos
que mantienen la congoja de mi cuerpo.
Es la derrota sin ti victoria,
el sufrimiento entre bohemia y la muerte,
la falta de suerte en la cima de la gloria
bajo pisadas difuntas de intentar quererte.
De todas las maneras,
bajo sinceridad, bajo lágrimas y el sentido en un puño,
se me quiebra el amor inmaduro de letras,
las faenas de cazar estrellas,
las tardes de volar sobre las paletas
del color de mentiras y etiquetas.
Es olvidar sin poder soñar,
los secretos q guardaban tus reojos,
el mapa negro de tus ojos,
la palmer de tu altura,
y la baja estatura tus sonrojos.
Solo dijiste…
“has hecho más por mí en ocho días,
que él ocho meses…”
Y sé de del sabor dulce
de saber y sentir,
que alcancé hacerte feliz,
que supieras sonreír
todas las lágrimas de su recuerdo…