
[...]
Una luz perdida en el haz de su mirada,
una tregua abandonada en la paz de la cama,
su ilusión en el mar azul de un baúl,
el ímpetu de su razón colgado del corazón
y los susurros que escriben,
no hay nadie como tú.
una tregua abandonada en la paz de la cama,
su ilusión en el mar azul de un baúl,
el ímpetu de su razón colgado del corazón
y los susurros que escriben,
no hay nadie como tú.